La casa de campo perfecta para que disfrutes de unos días de desconexión, en su rehabilitación fue primordial para nosotras mantener los materiales de la construcción original, esos que le dan un encanto especial a cada una de sus estancias: techos de madera y paredes de piedra y ladrillo visto.
Su interior cuenta con todas las comodidades, un ambiente acogedor y cálido que se complementa a la perfección con muebles de estilo rústico y unos cuidados acabados.
Te espera una casita rodeada de jardines y ubicada en un espacio exterior en el que reina la tranquilidad, idónea para cenar en el porche durante las noches de verano o relajarse frente al calor de la chimenea las tardes de invierno. Un alojamiento versátil con sofá cama infantil en la habitación, juegos, libros y todo el confort necesario para una estancia en plena naturaleza.