Un paseo junto al río Escudo, desayunar en el porche con vistas a la montaña, una barbacoa en familia, descubrir las especies de árboles, perderse en el bosque de bambú, jugar en las praderas, tirarse sobre la hierba, ver las estrellas, leer un libro en la hamaca, avistar los pájaros que conviven en las cajas nido, las vistas al estanque, conocer de cerca las gallinas camperas…