Los amplios ventanales de su salón han convertido a este apartamento en un lugar lleno de magia, cada atardecer te ofrecerá la posibilidad de disfrutar de la belleza de los jardines y los últimos rayos de sol.
El sonido del lago convierte a su terraza en un rincón pensado para la calma: desayunos con el canto de los pájaros de fondo, esa lectura pendiente, descubrir un juego de mesa o simplemente dejar que el tiempo pase contemplando el entorno natural que te rodea.
Ubicado en la primera planta de una tradicional casa montañesa y rehabilitado para ofrecerte todas las comodidades. La habitación tiene la posibilidad de ampliar su capacidad y dispone de un sofá cama infantil, la cocina cuenta con una completa equipación y el cuidado de todos y cada uno de los pequeños detalles acompañaran tu estancia y harán de este el alojamiento perfecto para disfrutar de unos días en plena naturaleza.